Mujeres de la Araucanía

Angélica Celis

(1955-2007)

Vive su infancia en Iquique, junto a su familia en las oficinas salitreras de Hamberstone. Posteriormente se traslada a Santiago e ingresa a la carrera de Agronomía en la Pontificia Universidad Católica.

 

Tras su egreso de la universidad se desempeña un par de años en el Programa de Capacitación de Adultos de la Fundación DUOC.

 

En los inicios de los años ochenta, junto a su marido, forman parte de un conjunto de profesionales que fundan una naciente ONG llamada “Centro de Educación y Tecnología”, cuya labor fue desarrollar las primeras investigaciones y experiencias de trabajo en torno a la entonces poco conocida agricultura orgánica, posicionándola como una alternativa para la producción de alimentos con las comunidades campesinas en las zonas de Colina y alrededores de Santiago. En 1983 su familia se traslada a la ciudad de Temuco, para desarrollar este trabajo pionero en la región de La Araucanía, trabajando en conjunto con comunidades mapuches. En 1997, junto a organizaciones y centros universitarios, forman la Agenda Regional de la Araucanía, AGRA, con el objetivo de promover y desarrollar experiencias desde la sociedad civil en torno al incipiente enfoque de la sustentabilidad a nivel ecológico cultural, económico y político.

 

Su vida laboral se caracterizó por un intenso y permanente trabajo, en áreas como la capacitación en Agroecología y conservación de los recursos naturales a comunidades campesinas. La formación de estudiantes universitarios a nivel de pre y postgrado, donde se destaca su participación en el programa de la maestría internacional en desarrollo rural y agricultura sustentable, desarrollada por la Universidad Católica de Temuco y la maestría en educación desarrollada por la Universidad de la Frontera. Por otro lado su trabajo de investigación en los últimos años se concretó en la Etnoecología, orientada al estudio entre las relaciones entre biodiversidad y cultura. Bajo este enfoque buscó el rescate de las cocinas locales en el mundo rural.

 

Trabajo en instituciones como el PNUD, CONADI, CET SUR, INDAP, SERNAM, entre otros.

 

En su último año, a pesar de su grave enfermedad, deja establecidas las bases para la creación de la escuela de Artes y oficios del Sur, pensada como una alternativa para la formación de mujeres y jóvenes que sueñan con un Desarrollo Sustentable dentro de sus localidades. Se inspira en la recuperación de los conocimientos locales y ancestrales, como una forma de democratizar el conocimiento y la educación.

Fallece el 17 de enero del 2007.

 

“(…) Dejó establecidas las bases para la creación de la Escuela de Artes y Oficios para la formación de mujeres que sueñan con un Desarrollo Sustentable. (…)”

Esta iniciativa se enmarca en el Programa de Mejoramiento de la Gestión (PMG) con enfoque de género que la Dibam desarrolla desde el año 2002

 

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